El belga de la gran sinfonía francesa que es alemana

El gran y prácticamente solitario  ejemplo de sinfonía francesa del siglo XIX es de inspiración alemana y está escrita por un Belga. Efectivamente la tradición musical francesa nunca se interesó demasiado por la tradicional forma sinfónica, considerada como «cosa de alemanes», quizá por eso tuvo que ser el compositor de origen belga César Franck (nacionalizado ...

El Requiem que no huele a incienso ni sabe a misa

Después de todo una misa de réquiem, le des las vueltas que le des, es una versión sofisticada con pajaritas y programitas impresos de «el señor lo tenga en su gloria» o el «en paz descanse» de nuestras madres o abuelas cuando en la conversación se mentaba a un muerto. Son como esas conjuras verbales ...

Cuando Foster-Wallace tropezó con Lipsky y olía a mierda

O cuando un periodista mucho más que mediocre tuvo cinco días para entrevistar a un gigante de las letras y los dejó pasar para escribir (transcribir) años más tarde un libro que el universo entero aplaude hasta con las orejas sin que tal cosa se pueda llegar a entender. Porque el libro Aunque por supuesto terminas ...

Poesía para saltar desde su ventana

Decía Ludwig Wittgenstein que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo, y por ello hay que concluir que de lo que no se puede hablar (decir con lenguaje) hay que callar, y esto lo dice —más o menos con lenguaje semejante— en el Tractatus Logico-Philosophicus, un texto impenetrable para el común ...

Los “inencontrables” del canto wagneriano (aquí la segunda…)

Yo no nací en los años veinte o treinta del siglo pasado, aunque sí lo hizo mi padre, quien además de muy malas pulgas está mucho más que trasnochados pasado ya el horizonte de los 94 años. No tengo muy claro qué clase de manducas ponían en aquel entonces sobre la mesa —sostengo que las sopas ...

Anton Rubinstein, el circo ambulante y el conocimiento enciclopédico

  De Anton Rubinstein puede decirse que inventó los conservatorios (me refiero a los rusos, claro, con la puesta en marcha del de San Petersburgo en año tal), esas instituciones donde se enseña la técnica de la momificación armónica mientras el talento se certifica sobre papel verjurado crema con membrete oficial, siempre de ocho a tres ...

El ruido del tiempo, Shostakóvich y otras literaturas

En cierta ocasión un tipo que además de profesor de literatura era tonto me aseguró que, en realidad, a mí no me gustaba la literatura y tampoco la música: que ambas disciplinas no eran otra cosa para mí que una distración, una disculpa para estar en otra parte, un refugio, un escape... Reconozco que aquello ...

Los “inencontrables” del canto wagneriano (primera parte)

No sé, quizá era cosa de la alimentación. O posiblemente aquellos tiempos no daban para muchas tonterías: en los años treinta del siglo pasado las cosas iban en serio; digamos que no había margen para el postureo: si eras cantante cantabas, y si además tocaba Wagner, pues ya podías poner la voz a remojo porque ...